inmobiliario 12 de mayo, 2020

7 consejos para renegociar contratos de arriendo

Expertos de Cushman & Wakefield, especialistas en servicios inmobiliarios corporativos, dan siete orientaciones prácticas para que se beneficien tanto arrendatarios, como arrendadores.
7 consejos para renegociar arriendos de oficinas. Cushman & Wakefield.

En el campo corporativo un contrato de arrendamiento es un tema importante para el desarrollo del negocio. En medio de la pandemia y los nuevos escenarios de confinamiento e improductividad, muchos empresarios están pensando en la necesidad de renegociar el contrato de alquiler.

Es de recordar que el Decreto 579 del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio del 15 de abril de 2020, dictó medidas en materia de propiedad horizontal y contratos de arrendamiento. El Gobierno insta a llegar a acuerdos, y dentro de ellos, la posibilidad de renegociar los contratos de alquiler, pero ¿cómo lograrlo?

Aquí siete consejos prácticos de los expertos de Cushman & Wakefield, líderes en servicios inmobiliarios corporativos a nivel global, que hoy tienen experiencia en el desarrollo de estas renegociaciones en escenarios como Asia, un continente que ya avanza en la recuperación de su economía.   

1.Definir si es necesario avanzar ahora con la negociación

 ¿Cuánto tiempo ha pasado desde el aislamiento y trabajo en casa? ¿Cuál ha sido el impacto en los negocios de la empresa? Algunas organizaciones se vieron inmediatamente afectadas y en otras los efectos tomarán más tiempo en aparecer. Si el impacto aún no es significativo, puede tener sentido esperar y eventualmente intentar la renegociación con mayor información de su empresa y del mercado, afectando lo menos posible la relación de largo plazo con el propietario.

2. Planificar estratégicamente la negociación

La búsqueda de un alivio/ahorro inmediato, sin una estrategia de negociación planificada, que considere el momento para hacerlo y la visión de mediano plazo, no va a producir resultados óptimos. “Es necesario evitar a toda costa acercarse a un propietario con una "pregunta ciega" y considerar enmarcar la negociación en los planes de negocio de su empresa”, aconseja Juan Carlos Delgado, country manager de Cushman & Wakefield.

3.Determinar la posición comercial de la empresa

Algunas organizaciones enfrentan problemas legítimos de liquidez en el corto plazo. Otras requerirán crear planes de mediano y largo plazo para proteger la continuidad de su negocio. Por ejemplo, no todas las ubicaciones pueden tener el mismo valor estratégico para una compañía. Si una ubicación de la compañía ya estaba experimentando una baja utilización, en lugar de acordar un alquiler más bajo, se podría contemplar la posibilidad de consolidarse en otro edificio, que sea más favorable al momento que vive la empresa, pero también a sus presupuestos y necesidades.

4.Aprovechar los datos

La información es poder. Así que en cualquier negociación será vital tener la mayor cantidad de datos posibles que permitan tener herramientas para adelantar una negociación exitosa. Allí se incluyen tanto datos internos, como externos así:

-       Datos internos: ratio actual de ocupación y proyección futura (contracción vs expansión), alquiler máximo que podría soportar el negocio, acciones para  generar ingresos y otras tendencias comerciales de tu negocio. 

-       Datos externos: tendencias de los valores de renta y vacancia, inventario y perspectivas del submercado donde está tu oficina.

“Debe tenerse en cuenta que las prioridades de la empresa y del propietario están cambiando rápidamente, y los datos pueden dar un ancla valiosa para llegar a un acuerdo”, recalca Delgado. 

5.Conocer el contrato de locación vigente

Es aconsejable entender detalladamente el contrato que se tiene: meses de gracia, quitas (Remisión o liberación que de la deuda o parte de ella hace el acreedor al deudor), forma de pago, fechas de notificación, prórroga, o renegociación, precio, fuerza mayor, etc. Este conocimiento permitirá fundamentar la estrategia y conversar con el propietario sobre cambios en los plazos y valores buscando más tiempo para la toma de decisiones, que al final sean beneficiosas para las dos partes.

6. Actuar asociativamente

Los propietarios suelen ser empáticos con los inquilinos que enfrentan dificultades y buscan fomentar relaciones que se extiendan más allá del plazo de alquiler actual, que les evitaría tiempos muertos del inmueble desocupado, por ejemplo. Una propuesta realista, donde el inquilino acepta que en una relación a largo plazo las posiciones se pueden invertir en el futuro, tiene mayores posibilidades de éxito. El conocimiento del perfil de ambas partes favorecerá el proceso y un resultado gana-gana.

7. Considerar la cultura y marca

Las acciones que las empresas tomen o dejen de tomar las definirán a los ojos de los consumidores, los accionistas y la comunidad de propietarios en las próximas semanas, meses y años. En una era de responsabilidad social y redes sociales, las acciones que realicen ahora pueden tener un impacto significativo a largo plazo en su cultura, reputación y marca, así que deberán ser decisiones asesoradas evaluando cada riesgo a mediano y largo plazo.

 

 

 

 

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