sostenibilidad-rse 30 de junio, 2017

¿Sabe el verdadero origen de la madera de sus obras?

Según la  FAO, en 1990, el mundo tenía 4.128 millones de hectáreas (ha) de bosque; en 2015 esa área había disminuido a 3.999 millones de ha.
¿Sabe el verdadero origen de la madera de sus obras?

La madera es un producto natural y versátil que ofrece muchos beneficios a los proyectos de construcción, al utilizarla en los acabados transmite calidez y naturalidad; le da un toque de sofisticación y elegancia a las obras y además es supremamente longeva.

El uso de la madera en la construcción se da en dos etapas, la primera es en la cimentación y desarrollo de la estructura de una obra y la siguiente es en la fase de acabados. En Colombia existe un gran problema por el desconocimiento en el sector en torno al consumo responsable de este producto natural.

En la primera etapa de cimentación y de estructura de las edificaciones las constructoras generalmente usan madera para formaletas, hacer las columnas o en los andamios, y lo que se busca son precios económicos, sin saber si la madera que consumen, hacen parte de una tala responsable, porque muchas veces la madera puede estar catalogada como legal, porque cuenta con todos los registros ante el ICA, pero puede que no se haga una reforestación y se dejen los terrenos desérticos..

“En la etapa de cimentación y de estructura de las edificaciones, suele consumirse madera llamada ordinaria porque representa bajos costos, pero detrás de su producción muchas veces los trabajadores no cuentan con todas sus prestaciones, ni las empresas están formadas para la extracción de la madera sino que es una tala inconsciente”, señala Patricia Aponte, gerente comercial de la empresa de productos y servicios forestales, Refocosta.

Más adelante cuando en las constructoras empiezan a especificar los acabados de los proyectos, algunas veces se seleccionan especies de madera que tampoco es cultivada, sino que son nativas y tardan mucho tiempo en volver a crecer y que a lo largo de la historia se han considerado, maderas preciosas o finas, las cuales en este momento en Colombia son escasas; ciertas especies ya están en peligro de extinción y algunas ya se han extinguido.

“Los arquitectos y diseñadores que especifican para sus obras este tipo de maderas, desconocen el problema que implica para el medio ambiente; algunos exigen para los pisos, acabados como madera granadillo,o Sapán, que hacen parte de las maderas nativas; no hacen una trazabilidad de qué es lo que están consumiendo y exigiendo para sus obras”, indica Aponte.

Comprar madera certificada, el mejor negocio

Para realizar una compra responsable de productos de madera, es necesario verificar que el proveedor, cuente con garantías y certificados.

Existen certificaciones europeas, las cuales son reconocidas a nivel mundial y aunque son voluntarias, son muy exigentes y realmente verifican que haya una protección tanto del medio ambiente como de las poblaciones aledañas; avalan que todo lo que hay detrás de la producción de un artículo de madera, sea totalmente sostenible.

“La certificación de Refocosta  se llama FSC, y  hay otras  certificaciones europeas como la PEFC, que el arquitecto o constructor puede revisar para poderle  asegurar al consumidor final que no está contribuyendo al daño del medio ambiente, de los bosques y de  la sociedad”, explica la gerente comercial de la compañía de productos y servicios forestales.

Comprar maderas certificadas, además tiene beneficios para el constructor como obtener puntos para la certificación Leed, para edificios sostenibles; esta calificación varía dependiendo del producto, la especie y la cantidad.

Cuando los constructores y arquitectos se informan bien acerca del verdadero origen de la madera que pueden consumir, logran hacer grandes obras con la tranquilidad de que hay un manejo ambiental responsable.

 

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