opinion 27 de junio, 2017

Casas Prefabricadas ¿Una solución incomprendida en Colombia?

Este tipo de vivienda logra ser hasta un 30% más económica, frente a la construcción tradicional, sin sacrificar calidad ni seguridad y puede ser armada en un tercio del tiempo. 
Iván Martínez Masó, CEO & Founder de Mar D Alicante.

Lo primero que debemos hacer al hablar de las casas prefabricadas es ubicarnos en su definición:

Se refiere a las partes de edificios ya construidos en diversas industrias y pueden ser de diferentes materiales como el hormigón, concreto, metal, madera, según el uso que se le va a dar. Esto, aunque parezca una manera poco efectiva de construcción de vivienda, reduce el costo y permite que la construcción se realice de la manera más rápida y eficiente”.

También disminuye de manera considerable el daño ambiental, pues no se crea ruido y los desechos en la creación de los bloques es merma, que puede ser reutilizable.

Este método actúa como “bloques-LEGO” que son acomodados de acuerdo al orden requerido, permitiendo construcciones en dos o tres meses, con mayor durabilidad y menor conductividad térmica; haciendo las viviendas más eficientes y duraderas”

Sucede que muchos países han evolucionado el concepto prefabricado, han innovado en los distintos materiales, han agregado valor en la industria y han generado una cultura entorno a la “vivienda prefabricada”, que ha seducido y convencido a los consumidores.

Países como EEUU y Canadá lideran el mercado mundial debido a su importante industria maderera utilizada frecuentemente en la construcción prefabricada, sola o combinada con otros materiales.

A estos países les siguen algunos de Europa y Asia, lugares en los que la demanda crece muy deprisa y se están desarrollando procesos de innovación muy significativos. Aquí el concepto de prefabricado a evolucionado a “Modular”, proyectando en el mercado una realidad confiable de calidad, eficiente, duradera, segura, confortable y que optimiza tiempo y recursos, dos de los principales decisores a la hora de construir una vivienda.

El poder de la industria del concreto

En países como Colombia, donde la industria del concreto es tan fuerte y ejerce tanto control e influencia sobre la construcción de vivienda, el concepto prefabricado se ha presentado hasta la fecha como una solución modular práctica y económica que ofrece al consumidor la posibilidad de reducir tiempos y costos, pero que en la mayoría de los casos no le ofrece innovación y valor agregado en lo que a confort y calidad se refiere.

Eso sucede principalmente porque en Colombia las viviendas prefabricadas se producen principalmente de concreto, que para ganar en eficiencia y ahorro, tiene que ser mucho más liviano para su manipulación y combinación con la estructura metálica en el que se instala. Por tanto, al no usar otro tipo de materiales que pudieran sustituir al concreto, la industria y su innovación avanzan más lentamente que en otros países.

Nadie pone en duda que una vivienda prefabricada en concreto, por su naturaleza, debería de ser muy segura, resistente, además de cumplir con todo lo que para el consumidor tiene que ver con la confiabilidad.

La circunstancia, y no el problema, radica en que normalmente para cumplir con el requisito de eficiencia, practicidad y velocidad, las viviendas prefabricadas de concreto que por lo general podemos encontrar en Colombia reducen todo lo posible el grosor de las placas.

Esto es lógico, si entendemos que es un material que no es económico y que si debe comportarse de forma segura al ser combinado con la estructura metálica, definitivamente tiene que pesar mucho menos.

Para reducir ese peso y también el costo, las placas suelen ser de cuatro a seis centímetros de grosor en el mejor de los casos y esta realidad provoca en ocasiones que el consumidor no confíe del todo en la estructura de la casa, normalmente mucho más “delgada” que la de la construcción tradicional y opte por orientar este tipo de soluciones a viviendas más temporales o bien, el propio sector, a viviendas de interés social y/o prioritario destinadas a resolver problemas urgentes de forma suficiente.

Es importante aclarar que la solución prefabricada que más popularizada está en Colombia y que he intentado explicar de forma muy sencilla, no es una solución mala o buena, confiable o no, sino el resultado como antes mencioné, del control que en cierta forma ejerce la industria del concreto el país. Finalmente será el consumidor, en función de sus necesidades de vivienda, el que determine si cumple o no con sus requerimientos.

Vivienda modular en Colombia

En los últimos ocho meses que he mantenido conversaciones con distintos tipos de consumidores de distintos estratos, me he encontrado las siguientes situaciones:

Muchos prejuicios sobre la vivienda prefabricada en la que se cuestiona su calidad, interés principalmente para las viviendas tipo campestre, muy poco interés para viviendas de estrato cuatro en adelante e increíblemente bastante cuestionamientos en la vivienda prefabricada de tipo VIS y VIP.

Un común denominador en las opiniones recogidas, es que siempre son iguales las casas y que parecieran que se fueran a caer fácilmente; además que se entregan en obra negra y luego hay muchos costos ocultos.

No obstante, tras hablar con algunos expertos, me han confirmado y he podido ver y conocer que desde hace algunos años Colombia está trabajando en el desarrollo de soluciones prefabricadas alternativas que evidencian una importante evolución del concepto y presentan una innovación en los materiales, estructuras, etc.

Actualmente por ejemplo podemos encontrar soluciones prefabricadas que combinan estructuras metálicas de distintas densidades con placas livianas de aglomerados de cemento, fibras sintéticas e incluso plásticos reciclados para hacer casas.

Con el objetivo de agregar valor a la industria colombiana y aportar nuestro granito de arena en este desarrollo innovador que acontece, la empresa Mar de Alicante trae a Colombia unas viviendas modulares soportadas en un concepto de prefabricado evolucionado, innovador, certificado y probado; que nuestro socio estratégico fabrica en Turquía.

Hoy para Colombia y otros países de Latinoamérica, la empresa colombiana Mar de Alicante en alianza con la empresa turca Villa Yapi, presentan unas soluciones modulares innovadoras y de excelente calidad, para armar casas, integrar vivienda vertical con el sistema tradicional, diseñar campamentos temporales y otras soluciones de espacios.

Algunas de las características de nuestras casas modulares es que están formadas por módulos compuestos por paneles de aglomerado de cemento; no concreto, de la mejor calidad, combinados con fibras de maderas natural y aditivos orgánicos.

La promesa de venta que tenemos preparada, es lograr estar hasta un 30% más económicos frente a la construcción tradicional pero sin sacrificar calidades ni seguridad y armar las viviendas en un tercio del tiempo. Por ejemplo, hoy somos capaces de armar una vivienda de 45 metros cuadrados en dos días y creemos que eso es un gran diferencial para el mercado.

Para mi persona, Iván Martínez Masó, español enamorado de Colombia en donde resido desde hace seis años, como CEO & Founder de Mar de Alicante, ha sido un placer haber podido contribuir con este sencillo artículo a que la industria del prefabricado, o más bien, de las casas modulares en Colombia, siga evolucionando y convenciendo todos los días a escépticos y detractores.

 

Por: Iván Martínez Masó, CEO & Founder de Mar D Alicante.

       ivan.martinez@mardealicante.com

 

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